Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.
André Breton, Manifeste du surréalisme, 1924
El frigorífico de Bretón, 2011, se rige por dicho manifiesto, y aunque el automatismo puro no es posible e incluso en alguna fotografía haya pesado más la racionalidad, la mayoría de las fotografías fueron «pensadas» a través de dicho procedimiento.
Dejar la mente libre en un escenario fijo, el frigorífico de mi cocina. Vagar en una sucesión de ideas, imágenes, situaciones u objetos que, al modo de una función de onda de la mecánica cuántica, termina por colapsar en una fotografía determinada.
La serie consta de las dieciséis fotografías adjuntas en la galería.
