Lluvia

Tal vez esté lloviendo. Tal vez, cada gota encierre un recuerdo que se libere al caer y, en una explosión, vuelen imágenes de otros tiempos. Se sequen unas y vengan otras.

Nos empapamos de memoria desnudos en la cama, recorriendo los surcos que se deslizan por los pliegues de la piel, y en nuestra mirada, húmeda, se reflejan las escenas vividas. Cada vez que cerramos los ojos una nueva gota estalla llenando la habitación de medias sonrisas, felices de nostalgia, amargas en ocasiones.

Los días de tormenta nos definen, por lo vivido. Nos retratan y nos devuelven la mirada, porque los días de tormenta nos recuerdan lo que somos a través de lo que fuimos, vendavales de emociones, de afirmaciones y arrepentimientos; de verdades.

Abrazados, escuchamos el sonido del pasado dejándonos llevar por los caminos que marca la gravedad, recorriendo cada arruga mojada de memoria. Mañana, tal vez, seamos lluvia.

José Badás

Asturias (Spain), 1966
Fotografía conceptual y de retrato.

6 respuestas a «Lluvia»

  1. Avatar de Ana Garramiola
    Ana Garramiola

    Qué bonito !!!!!

    1. Avatar de José Badás

      No te había respondido 🙁 Seguiremos creando surcos por donde la lluvia pueda recorrerlos, lo haremos juntos, como siempre.

  2. Avatar de Gus
    Gus

    Una escena preciosa, me ha encantado!

    1. Avatar de José Badás

      Pensaba que te había contestado, perdona.
      Muchas gracias, Gus, es de hace un tiempo. A ver si escribo un poco más, es algo que me gusta pero me cuesta ponerme a ello por lo difícil que es.

      Besos.

  3. Avatar de MIRIAM
    MIRIAM

    Bello! Somos lluvia si!

    1. Avatar de José Badás

      Gracias, Miriam. El próximo día que llueva sal a la calle y empápate 🙂

      Cuando era un guaje, mi abuela tenía una casa con un patio comunitario, cuatro vecinos/as. Era como un micromundo donde se reunían por las tardes a la sombra de una higuera a charlar, comer un sandía (era verano cuando iba, en Valladolid), hablar con el tapicero que tenía un pequeño taller en el patio, acariciar a los gatos callejeros que se colaban…

      Cuando llovía, mi tío sacaba un caldero, me metía en él de pie y me bañaba con jabón y el agua de la lluvia. Eran otros tiempos.

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