Antonio Morales, artista multidisciplinar de Castro del Río, Córdoba, y buen amigo presentó hace ya algún mes su nuevo libro, ala y raíz.
Un 22 de julio Antonio y Myriam emprendieron un viaje de apenas cinco días a Granada en la búsqueda de un lenguaje y/o de ellos mismos, en un intercambio de miradas y silencios entre dos amigos.
ala y raíz es un libro que nos habla del cariño, de la amistad de una persona, Antonio, por una amiga que sufre fibromialgia, Myriam. El dolor está omnipresente en su vida las 24 horas del día, todos los días.
Dormir, descansar, relajarse son retos en los que siempre fracasar. Durante esos días, en un tercer piso de la ciudad nazarí, la sensibilidad de la fotografía de Antonio Morales fue registrando de forma tierna pero también cruda la realidad de vivir así, encerrada en un cuerpo averiado, en un cortocircuito continuo de descargas.

Cubierto por una carpeta artesanal de cartón duro y cierre manual de cordón rústico, el libro se nos presenta encuadernado en forma de libreta de muelle, dentro de la cual iremos encontrando pequeñas sorpresas, un díptico a menor formato como el mostrado en la imagen, hojas transparentes e incluso páginas de alguna novela sin identificar o un mapa antiguo de una ciudad.
A las fotografías le acompañan textos del propio Antonio que expresan con su lírica una extraña belleza, un homenaje al amor, al apoyo incondicional y a su propio sufrimiento.
El libro comienza con los pies de Myriam al borde un arcoiris reflejado en el suelo del piso, es como una barrera condenada a no cruzar. Ala y raíz es un libro duro y sincero, es poético en su lenguaje formal y a la vez crudo en su semántica, que no rehúye el dolor sino que lo muestra con dignidad y respeto, con el aprecio de una caricia al ras de la piel.

Los retratos en diferentes situaciones o momentos del día se van sucediendo página tras página dando paso a tomas de ataduras donde las cuerdas funcionan como metáforas de las ataduras a las que el dolor somete la vida diaria de Myriam.
Poco a poco todo evoluciona y nos va sumergiendo en una oscuridad donde los pequeños retazos de luz nos dejan vislumbrar el infierno.
Necesitamos empatía y valor para afrontar las páginas y lo que en ellas se nos muestra por el lenguaje fotográfico y el escrito. Es un libro valiente y lo es principalmente por el coraje de su protagonista, que se nos presenta sin tapujos ante la mirada ajena. Nos muestra su verdad sin grandes dramatismos pero también sin dudas, de forma honesta.
Conociendo bien la obra de Antonio, pienso que este es su libro más personal, donde la conceptualidad ha dado paso al corazón desbordado, a la amistad, al sentimiento.
Por mi parte sólo me queda felicitarlos a los dos si es que esto es procedente en una historia tan dolorosa como esta. En cualquier caso, gracias por vuestra valentía y por la humanidad mostrada.
Para saber más de la obra de Antonio Morales: Ir a su website






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