Como culminación de los dos años transcurridos desde la publicación del libro homónimo de Javier Bejarano, se inauguró el viernes 18 de octubre una exposición de las fotografías que lo conforman junto con otras no publicadas en la sala 1 del CCAI de Gijón.
Ya publiqué en su día una entrada sobre el fotolibro en la que hablaba con cierto detalle de la intención del mismo y su estructura, la forma idónea de visualizarlo.
Lo primero que llama la atención al entrar es la pantalla del fondo que cubre todo el ancho de la sala y sobre la que se proyectan las imágenes de la exposición.
En esta ocasión, al tratarse de un formato distinto, la distribución se dispersa en pequeños grupos fotográficos que van centrando nuestro interés a medida que recorremos la sala.
Los grandes formatos conviven con los más pequeños, grupos en forma de tabla de filas y columnas, primeros planos…, todo en un ambiente lumínico reducido que favorece la visualización no sólo de la pantalla sino de las propias fotografías enmarcado en una sala donde el negro es el protagonista evitando reflejos molestos y que invita a la introspección.
Sin duda se trata de un gran montaje y una experiencia que merece la pena visualizar.
©fotografías José Badás
CCAI Gijón – Sala 1
18/10/24 :: 10/11/24

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